Poética

LO QUE YO SÉ DEL SUR

lo que yo sé del sur

que todo el mundo sepa
que el sur también existe”.

Mario Benedetti


Y MÁS ALLÁ DEL FUEGO

Y más allá del fuego

Y más allá del fuego

donde no es nadie el dios que te maldijo


Desde que dijimos NO

Desde que dijimos NO

Poco a poco nos fuimos convirtiendo

en personajes invisibles,


QUIÉN ME MATA SIN VERLE


Quién me mata sin verle


Quién me mata sin verle,
quién me desnuda con sus campanarios
y palpita conmigo
la agonía más breve esta noche silente,
sinfonía del todo,
de la nada trepidando corceles,
arguyendo rencores y castigos;
impreciso latido de algún pájaro
en esta noche azul del holocausto.

Quién se come mi manzana roja,


y me enciende luciérnagas y boleros tardíos en el alma de abril

y me enciende luciérnagas y boleros tardíos en el alma de abril

tengo una habitación oscura,
el nido del pánico,
el pájaro del alma y la locura
trinando
boleros imposibles
en mi guitarra loca de sus cuerdas.

y de la que le falta
hice una cinta para mis cabellos,
un lazo común y humanitario
para cada zapato
huérfano de mi pié.

soy un cuarto sin puertas
ni ventanas,
sólo el abecedario encendido
en su nota sin fin,
la enmohecida llave que me pertenece,
si le pertenezco, si le entrego
mi viento y mi guitarra en este verso
y me enciende luciérnagas
y boleros tardíos
en el alma de abril

 


TODO

cada tarde

Parte de mí se aleja cada tarde

en el velero de las ansiedades,

pompas azules contra el horizonte,


canción para llorar a rienda suelta

TUVE UN NIÑO

Tuve un niño de ajonjolí en los brazos,

desgranando caricias,

llenándome los días


y te ladra conmigo una canción

Permíteme lamerme las heridas,

aullar a las estrellas este luto

que camina conmigo

y me posee

como sombra infinita,


y si todo lo perdido

Y si todo lo perdido

 

 

 

Que, ¿ Cómo perdí los ojos?


Alguna vez, a veces, el poema

Alguna vez, a veces, el poema

a Gilmer Alarcón.

Y ¿Cuándo vuelve el desaparecido?


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